La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó sus primeros perfiles de producto para orientar el desarrollo de nuevos anticonceptivos masculinos reversibles, buscando ampliar las alternativas actualmente disponibles, que se concentran principalmente en el condón y la vasectomía.

Los métodos que se encuentran en investigación buscan reducir temporalmente la producción de espermatozoides, alterar su funcionamiento o bloquear su desplazamiento. Existen alternativas hormonales y no hormonales, y algunos candidatos ya avanzan en ensayos clínicos.

Su objetivo es ampliar las opciones anticonceptivas у avanzar hacia una mayor corresponsabilidad en la planificación familiar.
Según investigaciones respaldadas por la OMS, más del 75% de las parejas consultadas manifestó disposición a utilizar un nuevo anticonceptivo masculino, mientras que más del 85% de las mujeres afirmó que confiaría en su pareja para asumir esta responsabilidad.
Aunque todavía no existe una pastilla anticonceptiva masculina disponible en farmacias, la OMS estima que los primeros métodos reversibles podrían llegar al mercado en un plazo de 5 a 10 años, dependiendo de los resultados de los ensayos clínicos y los procesos regulatorios.

