Menores siguen accidentándose en motocicleta en Monclova
Dos adolescentes protagonizaron un aparatoso choque contra un automóvil en el cruce del bulevar Sidermex y el libramiento Carlos Salinas de Gortari
La motocicleta volvió a terminar en el pavimento y, con ella, dos adolescentes que la noche del jueves protagonizaron un aparatoso choque contra un automóvil en el cruce del bulevar Sidermex y el libramiento Carlos Salinas de Gortari.
La escena obligó a la llegada de los paramédicos de Cruz Roja. Sobre la carpeta asfáltica quedaron los dos hermanos, golpeados tras salir proyectados de la motocicleta Italika en la que viajaban.
El reloj marcaba ya más de las 21:00 horas cuando el estruendo del impacto alertó a quienes se encontraban en los alrededores del transitado cruce.
Michelle era quien conducía la motocicleta negra. Junto con su hermano avanzaba en dirección hacia el bulevar Harold R. Pape cuando se encontraron con un automóvil que realizaba una vuelta.
En el vehículo viajaban Guadalupe Janeth, su madre Juanita y un niño de apenas cinco años.
Según la versión proporcionada por las ocupantes, ellas circulaban por Sidermex hacia el poniente y contaban con luz verde al momento de comenzar el giro hacia su izquierda.
Las primeras investigaciones establecieron como una de las líneas principales que Michelle habría ignorado la señal roja del semáforo, además de desplazarse a una velocidad que no le permitió detenerse ante la maniobra del automóvil.
Los dos adolescentes salieron disparados de la motocicleta y terminaron sobre el pavimento. Michelle recibió el golpe más fuerte al impactarse directamente contra la parte frontal del automóvil.
Los paramédicos llegaron para atender a los jóvenes y evaluar la gravedad de sus lesiones. Después de brindarles los primeros auxilios, ambos fueron trasladados a la Clínica 7 del IMSS, donde quedaron bajo atención médica.
En el automóvil también hubo momentos de angustia.
Guadalupe Janeth fue valorada junto con su pequeño hijo y Juanita. La conductora presentó una fuerte crisis emocional después de presenciar el accidente y el estado en que quedaron los dos motociclistas.
La motocicleta terminó dañada y el automóvil presentó las consecuencias del fuerte encontronazo, mientras las autoridades realizaron las diligencias correspondientes para establecer responsabilidades.
Una vez más, la combinación de motocicletas y menores de edad vuelve a dejar una escena de lesiones en las calles de la ciudad.
Esta vez, por fortuna, el saldo no fue mortal: los dos adolescentes sobrevivieron al impacto y fueron llevados a un hospital para recibir atención médica.

